y un puente de sensaciones nos unían
Solo un intercambio de miradas,
nada más que miradas,
pero bastaron para crear un código personal,
un vocabulario entre desconocidos
cuyas miradas se entremezclaron una noche.
Unas cuantas miradas correspondidas
se hicieron diálogo y propuestas
mientras la noche seguía su curso
dos desconocidos luchaban por vencer esa condición
Cuando el ruido cesó y la distancia los separó
sólo sus miradas quedaron grabadas
y el puente entre ellos será la excusa del nuevo encuentro.
