martes, 23 de octubre de 2012
"No en este momento"
sin ese matiz hubiera sido el final perfecto,
el punto y aparte que obliga a dar vueltas la página.
La aceptación de lo que no podemos cambiar
y te obliga a seguir adelante...
La única vez que esperaba una respuesta cerrada y fulminante
y tuviste que explicar para oscurecer
tuviste que dejar la puerta abierta
la luz tenue a través de la cerradura
que te invita a tocar...
Te gusta mantenerme incondicionalmente a la espera
siempre pendiente y leyendo entre líneas,
tratando de interpretar tus mensajes,
tus silencios
y ausencias
"No en este momento"
¿Qué clase de agonía es esa respuesta?
Siempre fuiste monosilábico
y en el final se te da por explayarte y dejar la puerta abierta
siempre una hendija queda dispuesta
siempre una salida de emergencia
por si algún día tenés un antojo
o te acordás que del otro lado estoy incondicionalmente
a pesar de los años y del agua corrida bajo el puente...
Nunca se da el cierre definitivo
o la apertura condicionada por las circunstancias
siempre pendiente y al vilo
siempre en vigilia esperanzadora y aniquiladora a la vez.
Siempre esperando
entre deseos y ansiedades
temores y nostalgias
como el condenado a muerte
rumbo a la silla eléctrica...
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