Obviamente me gustan los desafíos y apuesto todas mis fichas al tan deseado y buscado encuentro.
Investigarte? Entenderte? son palabras graves y no sé si me alcanzará la vida para poder hacerlo pero quiero acercarme, verte a la cara después de tantos años, tenerte cerca y saber qué me pasa por dentro, qué se activa en mi interior si compartimos juntos un espacio físico acotado, una bebida y una charla afectiva como los extraños conocidos que somos.
¿Qué recuerdos tuviste cuando por fin accediste a responderme?
Esto puede no ser nada o ser el comienzo de algo que aún no puedo nombrar puesto que no pasó.
Estoy pendiente de los detalles que harán que tenga o no sentido tanta vigilia, tantas lágrimas sin sentido derramadas, tantas preguntas solitarias y mudas, tanta distancia irreconciliable.

Y la esperanza se disipa, se enturbia... el tiempo es tirano y desdibuja las ganas y los recuerdos, los deseos de recrear o revivir ciertas cosas. Lo que sí tengo en claro es que la vida continúa a pesar de todo y de todos y mi vida ya no depende de tus respuestas o tus aprobaciones.
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