Están todos invitados a mi espacio íntimo.

Bienvenidos a mi blog, por fin decidí hacer público el material que durante años fui creando producto de mis vivencias y de mi propia imaginación. No pretendo nada con esto, sólo poder cumplir mi sueño de publicarlo y hacer pequeñas catarsis cotidianas. Están todos invitados a participar comentando o agregando lo que crean necesario.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Mirarte...
me obsesiona la idea de decirte cosas sólo a través de los ojos.


Mirarte y descubrirte...
recorrer cada centímetro de tu ser,
conocer los pequeños detalles superficiales,
saber tus gestos, tus muecas y ademanes
y poder describirte por lo información que un único sentido me proporciona.


Así eran las cosas entre nosotros hasta que algo pasó...
algo en lo que intervinieron todos los sentidos,
no sé por qué artimaña del destino una noche cualquiera se cayeron los roles
y actuamos como dos extraños con ganas de compartir un momento...
Y ahora nada es igual... todo se incrementó,
aquellas sensaciones platónicas tienen hoy el sustento que les faltaba
y ya no puedo controlarlas,
lucho con ellas, me enfrento una y otra vez para dominarlas
pero no puedo, son muy fuertes.


Es increíble lo que el recuerdo puedo hacer conmigo,
trato de evadirlo pensando que acá no pasó nada
pero soy débil y todo lo ocupa esa noche,
aquella noche en la que mis fantasías se materializaron cobrando vida propia.


Y nos dejamos arrastrar por el impulso
y nos invadió la tentación y el deseo
y la carne se mezcló y fue una sola
y dos seres se sintieron libres y lo expresaron mutuamente...


Ah esa noche, gloriosa noche compartida,
cómo poder quitarte de mi mente
si estás impregnado en mi cuerpo,
si todavía siento el fuego
como si toda mi alma fuera una hoguera...

domingo, 26 de febrero de 2012

Aún estás aquí

Y volvés a mi mente una y otra vez.




Te traigo ahora 
y te disfrazo a mi antojo para hacerte posible






No puedo dejar de nombrarte interiormente 
y cierro los ojos
y puedo hasta sentir tu piel.


Te deseo,
te deseo una y mil veces aunque sé que no puedo tenerte.


Te imagino,
nos veo juntos,
amándonos carnalmente
derrochando placeres antiguos compartidos.


Experiencias pasadas 
que me marcaron para siempre.


Compañero sexual irremplazable,
dejabas a mis ganas libres de ataduras para 


expresarse como querían.




Esa libertad compartida es lo que se extraña,
ese juego compartido clandestinamente,
ese vértigo,
esas fantasías ocultas y desatadas entre cuatro paredes 
que nos hacían cómplices...




Me niego a creer que no lo recuerdes,
que no lo quieras nuevamente,
que no lo hayas disfrutado
que sea solo yo, 


quien no puede olvidarlo


http://youtu.be/Qoh1QP2vcgw